Control de la ira

Control de la ira

Control de la ira

La ira forma parte de la llamada “respuesta de ataque o huida”, una reacción para ayudarnos a sobrevivir, que suele desencadenarse al percibir que estamos siendo amenazados.

Podemos considerar que existe una ira sana que nos puede ayudar a:

  • Detectar y resolver problemas.

  • Conseguir nuestras metas.

  • Eliminar o superar los obstáculos que nos impiden alcanzarlas.

Esa forma de ira nos resultaría beneficiosa a corto y largo plazo pero la ira es negativa cuando la experimentamos en forma excesiva, demasiado intensa o sin control sobre ella. En esos casos, no conseguimos analizar la situación, considerar otras opciones de respuesta y elegir la que más nos conviene.

La ira excesiva o descontrolada es muy perjudicial, tanto a nivel personal como en nuestras relaciones interpersonales, que pueden resultar muy deterioradas por ella

A través de terapia, podemos aprender a controlar nuestra ira, para mantenerla en niveles deseables.