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302 thoughts on “Psicólogo Online

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  1. Hola, tengo una niña de 6 años que es muy agresiva y tiene problemas para controlar la ira, es una situación a la que hemos llegado supongo que por falta de límites ya que, sobre todo yo, he sido muy permisiva con ella. Hace dos meses ha nacido su hermana y la situación se ha descontrolado del todo, estamos yendo a terapia pero no veo mejoría, al contrario, cada vez nos insulta con palabras más fuertes (puta, asquerosa, cara de mierda, deseo que mueras pronto, voy a matar a Adriana, su hermanita), también nos agrede físicamente. Me parece muy curioso porque en casa somos muy tranquilos, no discutimos y mucho menos delante de ella, nunca nos insultamos… Los insultos puede haberlos aprendido de la televisión u otros familiares supongo. El caso es que es sólo así en el ámbito familiar, con nosotros y sus abuelos. Estamos desesperados, sé que tenemos que tener paciencia pero tengo terror a que agreda a la bebé, lo ha hecho dos veces ya. He de decir que le dedicamos mucho tiempo y seguimos compartiendo mucho tiempo en familia y también conmigo a solas, normalmente con su hermana es cariñosa, pero cuando pierde los papeles da mucho miedo. Estamos dando todo de nosotros para reconducir la situación y ser una familia normal, pero no avanzamos.
    La psicóloga nos ha dicho que tiene mucha ansiedad, que tenemos que ignorar los insultos, darle ideas para «apagar su volcán interior», siempre con mucho cariño y sólo darle nuestra atención cuando tenga un buen comportamiento pero como ya he explicado arriba, no vemos mejoría y estamos sufriendo muchísimo, ella y nosotros. ¿Es cuestión de tiempo o de cambiar de enfoque? Un saludo y gracias.

    1. Hola Yaiza,

      Muchísimas gracias por escribir este comentario porque creo que es muy importante y podría ser enriquecedor para muchas personas.

      Lo primero de todo es que siento muchísimo lo que está sucediendo, tanto para vuestra hija como para vosotros.
      Lo siento mucho porque puedo leer en tus palabras como estáis desconectando de vuestra preciosa hija y ahora va ocupando cada vez más espacio aquello que os separa.
      Y me temo que es esto parte del problema nuclear.

      Con seis años aún es una niña pequeña a quien le costará gestionar su malestar pero ya debería tener algunos recursos para ir reduciendo y redirigiendo estas explosiones de agresividad.

      La agresividad es una respuesta que está en todos nosotros, en todos los animales de hecho, y aflora sin maldad cuando nos sentimos heridos. Esto es fácilmente observable en los niños más pequeños , en torno a los dos años, que ya empiezan a tener criterios propios y frustrarse pero carecen de otros recursos más adecuados para gestionar su malestar.

      Efectivamente creo que es fundamental que empecéis a introducir límites claros.

      Actualmente es cada vez más accesible la metodología de la crianza respetuosa, cuyos fundamentos tienen evidencia científica y cuyas consecuencias son una mejor autoestima del niño, relación mas saludable con los padres, apego seguro para el pequeño y una futura mejor salud mental entre otras.

      Sin embargo, en mi opinión, veo a muchos papás que con la mejor de las intenciones interpretan la crianza respetuosa desde una falta de límites, confundiendo la amabilidad y el respeto con la laxitud.

      Los niños necesitan límites, esto les aporta seguridad y les prepara para un mundo donde por supuesto, también hay límites y normas.

      Evidentemente esto va a dar lugar a emociones como la frustración y el enfado. Y tal y como se explica desde la Crianza Respetuosa, estos desencuentros y enfados son una maravillosa oportunidad de disciplinar (citando a la disciplina positiva, por supuesto), es decir, de enseñar y generar recursos adecuados para esas emociones.

      Las discusiones son necesarias y saludables, es imposible que no existan desencuentros.
      El foco entonces estará en cómo lo gestionamos: sin faltas de respeto, con cariño y firmeza, de manera asertiva, directa y clara y con constancia y perseverancia.

      Me encanta la metáfora del volcán, sirve para que la niña tenga conexión con ella misma y autoconocimiento para poder regularse. Creo que esto es muy positivo pero además hay que darle recursos para gestionar la ira. Por ejemplo ayudarle a expresar su malestar, hacerle entender qué es lo que ha pasado y porqué se siente como se siente. Darle nombre a su emoción y entender qué necesidad hay detrás de la misma.

      La agresión no es un recurso aceptable, no debe darse por lo que es importante que la llevéis a un lugar calmado y seguro para todos en ese momento y con firmeza impidáis que os agreda, se agreda a ella misma y desde luego agreda al bebé.

      En ese momento de estallido os toca acompañarla, impedir la agresión y ayudarla a calmarse.

      Después, sólo en la calma, hay que hablar de lo que ha pasado y ayudarle con respuestas alternativas que sí son aceptables de la gestión de la ira. Ella puede deciros cuales le resultan más sencillas.

      Creo que vuestra hija está sufriendo. Todos los niños necesitan sentirse amados incondicionalmente, y vuestra hija se ha metido en un bucle de «sentirse mala» –«actuar mal»–«sentirse mala»
      Todo esto se agrava con la llegada de un precioso bebé al que todo el mundo mira y que sólo hace cosas bonitas.

      Creo que sería muy positivo que buscarais la conexión con ella, tiempo con ella de calidad, donde le hagáis entender lo bonito que hay en ella, lo especial que es y como la queréis siempre, en cualquier circunstancia y desde cualquier emoción.
      A los niños hay que decirles todos los días que siempre les querremos, sin condiciones, se comporten como se comporten. Esto que para nosotros es una obviedad para los niños no lo es, por lo que creen que van a dejar de ser amados según se comporten. Por ellos hay que decirlo todos los días , claramente. Especialmente, cuando se comporten «mal».

      Creo que es muy positivo que estéis haciendo terapia y os deseo lo mejor familia. Espero que mi respuesta os arroje un poquito más de luz
      Un fuerte abrazo

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